Día Mundial de la Hipertensión Arterial: prevenir, detectar y controlar a tiempo

La hipertensión arterial ocurre cuando la presión de la sangre en los vasos sanguíneos se mantiene elevada de forma constante. Según la OPS/OMS, se considera hipertensión cuando la presión arterial es igual o superior a 140/90 mmHg.

Cuando no se controla adecuadamente, puede aumentar el riesgo de complicaciones graves como enfermedades del corazón, derrames cerebrales y daño renal.

Factores que pueden favorecer su desarrollo

Existen varios factores que pueden aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión arterial, entre ellos:

– Consumo excesivo de sal y alimentos ultra procesados.

– Sobrepeso u obesidad

– Sedentarismo

– Tabaquismo y consumo excesivo de alcohol.

– Estrés crónico.

– Antecedentes familiares de hipertensión.

– Diabetes y colesterol elevado.

Identificar estos factores permite tomar decisiones oportunas y trabajar en la prevención desde el estilo de vida.

Hábitos saludables para prevenir y controlar la hipertensión

Adoptar una rutina más saludable puede ayudar a mantener una presión arterial adecuada y reducir el riesgo de complicaciones. Algunas recomendaciones importantes son:

– Consumir más frutas, verduras, legumbres y alimentos bajos en grasas saturadas.

– Reducir el consumo de sal. La OMS recomienda una ingesta menor a 5 gramos de sal al día en adultos.

– Realizar actividad física de forma regular. La OMS recomienda al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana.

– Mantener un peso saludable.

– Evitar el consumo de tabaco y limitar el alcohol.

– Dormir adecuadamente y gestionar el estrés.

Signos de alarma que requieren atención médica

Aunque muchas veces la hipertensión no presenta síntomas, una elevación severa de la presión arterial puede manifestarse con señales como:

– Dolor de cabeza intenso y persistente.

– Mareos o vértigo.

– Visión borrosa.

– Dolor en el pecho.

– Dificultad para respirar.

– Palpitaciones

Debilidad repentina o dificultad para hablar.

Ante cualquiera de estos síntomas, es importante buscar atención médica inmediata.

La prevención empieza con un control

Controlar la presión arterial es una forma sencilla y efectiva de cuidar la vida. Realizar controles periódicos, incluso cuando no existen síntomas, permite detectar a tiempo cualquier alteración y tomar medidas adecuadas.

La prevención también debe promoverse en el hogar, el trabajo y la comunidad. Pequeños cambios sostenidos en el estilo de vida pueden generar grandes beneficios para la salud cardiovascular.

Recuerda: medir tu presión arterial con regularidad, mantener hábitos saludables y acudir a un profesional de salud son pasos clave para prevenir complicaciones.


Dr. Mauricio Navarrete

Cardiología

Grupo Medilink