Diabetes: una condición prevenible y controlable

La diabetes es una enfermedad crónica caracterizada por niveles elevados de glucosa en sangre, consecuencia de una producción insuficiente de insulina o de una resistencia del organismo a su acción.

Existen varios tipos, siendo la diabetes tipo 2 la más frecuente y estrechamente relacionada con el estilo de vida moderno, el sedentarismo y los hábitos alimentarios inadecuados. La detección temprana es fundamental, ya que en sus etapas iniciales puede no presentar síntomas evidentes. Sin embargo, señales como sed excesiva, aumento de la frecuencia urinaria, cansancio, visión borrosa o pérdida de peso sin causa aparente deben motivar una evaluación médica oportuna.

Adoptar una alimentación equilibrada, realizar actividad física regular, mantener un peso corporal adecuado y evitar el consumo de tabaco y alcohol son pilares esenciales tanto para prevenir como para controlar la enfermedad.

En las personas ya diagnosticadas, el control médico periódico permite ajustar tratamientos, evaluar complicaciones y fortalecer la adherencia terapéutica. Las complicaciones cardiovasculares, renales, oculares y neurológicas pueden prevenirse con un adecuado seguimiento.

La educación del paciente y su entorno familiar es un componente clave del tratamiento, pues fomenta la autonomía y la responsabilidad sobre su salud. Recordemos que la diabetes no se cura, pero puede controlarse de forma efectiva: el compromiso con hábitos saludables y controles regulares marca la diferencia en la calidad y esperanza de vida.

Dr. Carlos Cedeño Toala

Médico Especialista en Endocrinología

Centro Médico Medilink